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Etiqueta: Sesiones de Botánica

La insólita inflorescencia de Arisarum


Las «flores» de la familia Araceae son sumamente llamativas -a menudo consideradas como mágicas-. Son en realidad una inflorescencia: es decir una agrupación de flores. Por tanto, esta estructura en forma de tubo -el espata- no es ni siquiera un pétalo, se trata en realidad de una bráctea soldada, a menudo vilosa y de color vinoso (esto va por : imitación a carne en descomposición) en su interior.

Arisarum simorrhinum en El Patriarca (Córdoba) : la primavera asoma.
Sobresale el espádice, difusor de olores agradables para ciertos dípteros.

Dentro del espata, se aprecia la verdadera
infloresencia compuesta por el espádice, un tubo alargado, curvado y
engrosado en su extremo. Esta parte terminal es esteril, pero en su
base encontramos por fin las flores. Estas son unisexuales : es decir
por un lado hay flores diminutas femeninas y por otro, no más grandes,
las masculinas.

Los insectos se adentran es un mundo insólito …
Se observan dos flores femeninas en la base del espádice y numerosas masculinas.

Enero 2014: Jardín Botánico de Córdoba – helechos y gimnospermas

La primera salida botánica del año programada por la Asociación El Bosque Animado (domingo 12 de enero) ha consistido en una visita al Jardín Botánico de Córdoba. En este caso se ha pretendido dar una visión de conjunto a la diversidad de varios grupos de plantas que presentan caracteres primitivos. Nos estamos refiriendo a los Pteridófitos (que incluye a los helechos como principal grupo) y a las Gimnospermas (con representantes en las instalaciones de los cuatro grupos actualmente existentes, Cícadas, Ginkgos, Coníferas y Gnetales). Para observar de una manera coherente las especies de estos grupos representadas en el Jardín Botánico la visita se ha estructurado en torno a cuatro partes diferentes con otras tantas paradas explicativas.

En el invernadero

La primera parada se llevó a cabo en los invernaderos centrales, en concreto en el módulo correspondiente a los helechos y grupos afines (equisetos y psilotáceas). Una vez dentro se procedió a explicar las características principales de los pteridófitos, incidiendo sobre todo en el especial ciclo de vida de los mismos, especialmente el de los helechos (ciclo haplodiplonte, con alternancia de una fase de tamaño insignificante –el gametofito o prótalo, haploide, y una fase diploide aparente –el esporofito, diploide- . Tras comentar algunos aspectos básicos sobre la morfología de los esporofitos (frondes, frondes jóvenes circinados, esporófilos, trofófilos, soros, esporangios, esporas, etc.) de estas plantas y hacer referencia a su gran antigüedad de aparición en la faz de la Tierra (ya existían pteridofitas en el Devónico, en la era primaria, hace unos 400 millones de años) se puso de manifiesto la gran diversidad morfológica del aspecto exterior de estas plantas sin flores. Se observaron y comentaron curiosidades sobre varias especies: a) Psilotum nudum, psilotácea tropical de distribución ibérica restringida a de una zona concreta del Parque Natural de Los Alcornocales (Cádiz); b) cola de caballo (Equisetum), con hojas pequeñas verticiladas; c) varios helechos de todo el mundo, como es el caso de Asplenium nidus, helecho cuerno de alce (helecho epífito), helecho arborescente, helecho real (Osmunda regalis), culantrillo de pozo (Adiantum capillus-veneris), helecho hembra (Athyrium filix-foemina) y helecho epífito Davallia canariensis, propio de la laurisilva canaria y de los bosques de quejigos (Quercus canariensis) del Parque de los Alcornocales. Otros helechos allí observados pertenecían a los géneros Pteris (familia Pteridáceas) y Nephrolepis (Polipodiáceas), éstos últimos típicamente cultivados en macetas de los patios cordobeses.

Paredes con helechos autóctonos

La segunda parada se centra en otro grupo de “fósiles vivientes”, las cícadas (Cycadales), que cuentan con un espacio específico en el Jardín Botánico adyacente al módulo del invernadero de los helechos y de flora canaria. En este caso también se trata de plantas primitivas, dioicas (hay ejemplares machos y ejemplares hembras) con grandes hojas pinnadas semejantes a las de las palmeras y tallo único, pero ya no están incluidas entre las Pteridofitas. Las Cicadales son uno de los cuatro grupos que actualmente existen en la Tierra en el seno de las llamadas Gimnospermas, nombre que etimológicamente significa “semillas desnudas” y que hace alusión esta característica morfológica. Este hecho las diferencia precisamente de las Pteridofitas actuales (que se reproducen por esporas, no tienen flores ni semillas, y su reproducción está estrechamente ligada a la existencia de terrenos húmedos) y supuso un importante avance en la evolución de las plantas y en la colonización de las tierras emergidas. En esta parte encontramos una buena representación de especies pertenecientes al género Encephalarctos, uno de los nueve géneros de la familia Zamiáceas, además de varias especies del género Cycas, perteneciente a la familia Cicadáceas. De este género encontramos en la parte central del Jardín Botánico un espectacular ejemplar de gran porte, con varios brazos, de la especie más conocida y empleada como especie ornamental, la palma de Sagu, C. revoluta.

Cycas revoluta ¡de tres troncos!
Cycas, individuo hembra (las especies dioicas tienen los sexos separados) reconocible por la presencia del cono de importante tamaño.
las semillas son desnudas, aunque protegidos por el cono, y de gran tamaño … nos son frutos en el sentido botánico de la palabra, aunque su parte exterior es carnosa.

En las siguientes paradas se continuó con la observación de varios representantes de los otros tres grupos de Gimnospermas existentes. Tras nuestro recorrido por los helechos y las Cícadas nos dirigimos hacia la parte denominada “Escuela Botánica”, en dirección al Museo de Etnobotánica, con el objetivo de observar dos de dichos grupos, las Coníferas (el más importante en cuanto a número de especies) y las Efedráceas (Gnetales). Allí se explicó por qué se usa para este grupo el nombre de coníferas, haciendo alusión a las estructuras reproductoras denominadas conos, existiendo tanto conos masculinos como conos femeninos (en los pinos los conos femeninos son denominados piñas). Se hizo no obstante hincapié en que no todas las coníferas tienen conos o piñas, ya que en algunas encontramos estructuras denominadas estróbilos, gálbulos y arilos. Entre las coníferas representadas encontramos varias especies autóctonas en Andalucía, con varios tipos de hojas muy diferentes. Por un lado, entre las especies de hojas aciculares o lineares están los pinos (árboles monoicos cuyos conos femeninos son las denominadas piñas, allí representados por dos especies, el pino piñonero, Pinus pinea, y el pino laricio, P. nigra subsp. salzmanii), varios ejemplares de enebro de la miera (Juniperus oxycedrus) y un ejemplar de tejo (Taxus baccata). Entre las coníferas de hojas escuamiformes pudimos observar las diferencias entre la sabina mora (Juniperus phoenicea) y el araar (Tetraclinis articulata). En cuanto al grupo de las Gnetales, en esta zona del Jardín Botánico están representadas dos especies de porte arbustivo, con hojas prácticamente ausentes y tallos articulados: Ephedra fragilis y E. nebrodensis. De ellas, sólo podemos observar de forma silvestre en el sur de la provincia de Córdoba la primera.

Finalizada la visita a esta parte nos dirigimos por último al otro extremo del Jardín Botánico, en concreto al denominado “Arboretum”. Por el camino, nos encontramos con algunas gimnospermas que nos paramos a contemplar, como es el caso del pino resinero, negral, rodeno o marítimo (Pinus pinaster). Del mismo modo nos acercamos a un lateral del Jardín Botánico para observar de cerca una alineación de casuarinas, árbol del grupo de las Angiospermas con frutos semejantes a pequeñas piñas y ramitas de color verde con diminutas hojas verticiladas que aparentar ser acículas, como las de los pinos. Antes de visitar las Gimnospermas allí plantadas también le echamos un vistazo al denominado “Bosque de Piedra”, pequeña zona de acceso al Museo de Paleobotánica con algunos fósiles vegetales expuestos, algunos de ellos de grupos de Pteridófitas ya extintos, como es el caso de Sigillaria y Lepidodendron, parientes próximos a los actuales equisetos pero de talla gigante, que vivieron hace cuatrocientos millones de años, en el periodo Carbonífero de la Era Primaria. Estos fósiles están acompañados por ejemplares plantados de varias especies del género Cycas (C. revoluta y C. circinalis) y de Gynkgo o árbol de las pagodas (Gynkgo biloba), este último el único representante actual del grupo de las Gynkgoales, y considerado como un auténtico fósil viviente por su semejanza con las especies fósiles conocidas. Se caracteriza por sus hojas caducas, flabeliformes (con forma de abanico). Es una especie dioica, al igual que las Cycas. Precisamente en esta zona pudimos observar un ejemplar femenino y contemplar el gran tamaño de sus semillas, no encerradas en ningún fruto.

Tras una pausa en la cafetería del Jardín Botánico nos dedicamos a recorrer el sector del Arboretum dedicado a las Coníferas, algunas de ellas autóctonas de la Península Ibérica, pero también pudimos ver otras especies de Europa, África y Asia, entre estas últimas el abeto rojo (Picea abies), varias especies de abetos (Abies spp.), de cedros (Cedrus spp.), de sabinas (Juniperus spp.) y de cipreses (Cupressus spp.). Del continente australiano pudimos contemplar y comentar una especie, habitualmente empleada como ornamental, el pino de Norfolk (Araucaria heterophylla). Entre las autóctonas observadas la especie más interesante fue el pinsapo (Abies pinsapo), abeto relíctico que se conserva en enclaves de clima muy particular de algunas sierras béticas andaluzas (Sierra de Grazalema, Sierra Bermeja y Sierra de las Nieves). También nos detuvimos a observar las diferencias entre varias especies de pinos de España, en concreto el pino canario, Pinus canariensis (con acículas agrupadas de tres en tres), el pino carrasco (P. halepensis), el pino albar (P. sylvestris) y el pino laricio (P. nigra subsp. salzmanii), éste último ya fue visto en la parte de la “Escuela Botánica”.

Rafael
Tamajón Gómez

Identificación de plantas silvestres – Taller de botánica, Otoño 2013

Durante el último trimestre del pasado año 2013 se llevó a cabo en el Centro Cívico Poniente Sur, el I Taller de Otoño de Identificación de Plantas, promovido por la Asociación “El Bosque Animado”. Se inició el jueves 10 de octubre y finalizó el 19 de diciembre, en total ha contado con 10 sesiones prácticas de 2 horas de duración (de 19:00 a 21:00 h). La penúltima sesión, tras consultar a los alumnos, se sustituyó por una salida durante la mañana del domingo 14 de diciembre para visitar los Jardines Bajos de la Agricultura. Además, aunque era fiesta local, el día 24 de octubre (San Rafael) se ofertó una visita a los Jardines de la Victoria para todos los alumnos interesados.

Este taller puede considerarse pionero teniendo en cuenta la oferta de talleres en período otoñal del municipio de Córdoba, que se suele centrar en la Micología. Desgraciadamente, y a pesar de contar en esta ciudad con un magnífico Jardín Botánico, la Botánica no se está enseñando fuera de los ámbitos de las aulas de institutos y facultades universitarias y su promoción es escasa o nula. Con este taller se ha pretendido cambiar dicha tendencia y llenar el hueco formativo y divulgativo existente en la actualidad en la sociedad cordobesa. Como antecedente hay que mencionar expresamente la experiencia piloto promovida también por esta misma asociación y que se celebró a finales de la primavera del año 2013 en este mismo centro cívico.

Entre los objetivos del taller de otoño recientemente finalizado podemos destacar los siguientes:

  • Acercar el mundo de las plantas a un amplio sector de la sociedad no especializado, con escasos conocimientos botánicos de partida o sin ellos, ofreciendo una introducción a la biodiversidad vegetal existente durante la estación otoñal tanto en el medio urbano como en el rural. 
  • Fomentar el interés por la Botánica y el espíritu de investigación para implicar a los alumnos en futuros proyectos colectivos e individuales acerca de la Biodiversidad de flora urbana, aportando información acerca de la ecología, reproducción y usos tradicionales más importantes de las especies estudiadas en las sesiones prácticas. 
  • Dotar al alumno de herramientas prácticas (claves dicotómicas) para la identificación de las plantas de su entorno próximo, como alternativa al uso de guías de fotos y dibujos (reconocimiento de visu), explicando simultáneamente al aprendizaje del manejo de las claves el vocabulario técnico básico requerido para el empleo provechoso de las mismas.

El taller se ha centrado exclusivamente en las plantas vasculares con flores (Cormófitos Antófitos), pertenecientes tanto a las Gimnospermas como a las Angiospermas (monocotiledóneas y dicotiledóneas), obviando por tanto otras plantas vasculares como los helechos y los grupos afines (Cormófitos Arquegoniados). Si bien el énfasis prioritario del taller –en su concepción global- ha recaído sobre las especies silvestres con flores, predominantemente herbáceas, dada la escasa oferta de plantas de floración otoñal, en varias sesiones ha sido necesario recurrir a la observación e identificación de especies vegetales leñosas (árboles en su mayoría) sin flores. En este caso, al no poder emplear la mayoría de las claves convencionales concebidas para identificar plantas a través de las flores ha sido necesario el uso de claves sencillas que sólo se basan en caracteres relativos a la forma y al aspecto de las hojas.

En cuanto a la procedencia geográfica de las especies tratadas, el Taller ha estado preferentemente orientado a la identificación de plantas autóctonas o bien alóctonas que vienen cultivándose desde la Antigüedad y que están ampliamente asilvestradas o naturalizadas en el territorio de Andalucía (como es el caso de la higuera y del algarrobo), y se han contabilizado una cuarentena de especies. Además de éstas, en las visitas realizadas a varios parques y jardines de la ciudad (Jardines de la Victoria y Jardines Bajos de la Agricultura) se han visto también un buen número de especies alóctonas bastante comunes y extendidas para uso ornamental.

En la primera sesión se definió una flor típica indicando el nombre de cada una de las partes principales (corola, cáliz, ovario, estilo, estambres, etc). Estos conocimientos son básicos para la utilización de la mayor parte de las claves, que tienen en cuenta la tipología de las flores y sus características de detalle. A lo largo del taller estos conceptos y términos técnicos botánicos han ido reforzándose a base de repetidas explicaciones y sobre todo a partir de la observación de las principales tipologías ejemplificadas por las especies seleccionadas como material de trabajo. Tras la obligada introducción a la anatomía floral la primera sesión se dedicó a explicar en qué consisten las claves de identificación, así como la tipología de claves y su modo de empleo.

A continuación se relacionan exclusivamente las especies autóctonas o alóctonas naturalizadas que han sido identificadas o analizadas durante el transcurso de las sesiones del taller, tanto en el Centro Cívico como en las salidas a los jardines, mediante la observación del material fresco recolectado de áreas naturales periurbanas o de parques y jardines urbanos:

Plantas herbáceas

  • ranúnculo o botón de oro (Ranunculus bullatus).
  • abrojo (Tribulus terrestris).
  • jaramagos (Diplotaxis catholica y D. virgata).
  • hierba mora (Solanum nigrum; S. alatum).
  • alfalfa (Medicago sativa).
  • narciso otoñal (Narcissus serotinus).
  • cenizos (Chenopodium spp.).
  • caléndula (Calendula arvensis).

Arbustos

  • romero (Rosmarinus officinalis).
  • adelfa (Nerium oleander).
  • zumaque (Rhus coriaria)
  • cornicabra (Pistacia terebinthus),
  • lentisco (Pistacia lentiscus).
  • coscoja (Quercus coccifera).
  • esparragueras (Asparagus albus; A. acutifolius).
  • rusco (Ruscus aculeatus).

Árboles

  • tejo (Taxus baccata).
  • enebro de la miera (Juniperus oxycedrus).
  • pino piñonero (Pinus pinea).
  • pino resinero (Pinus pinaster).
  • pino carrasco (Pinus halepensis).
  • pino laricio (Pinus nigra).
  • encina (Quercus ilex subsp. ilex y subsp. ballota).
  • alcornoque (Quercus suber).
  • quejigo (Quercus faginea).
  • madroño (Arbutus unedo).
  • acebuche/olivo (Olea europea).
  • laurel (Laurus nobilis).
  • algarrobo (Ceratonia siliqua).
  • acebo (Ilex aequifolium).
  • olmo (Ulmus minor).
  • almez (Celtis australis).
  • sauce (Salix fragilis).
  • higuera (Ficus carica).
  • taraje (Tamarix gallica).
  • álamo blanco (Populus alba).
  • chopo o álamo negro (Populus nigra).
  • majuelo (Crataegus monogyna).
  • fresno (Fraxinus angustifolia).
  • palmito (Chamaerops humilis).

Taller de botánica de primavera 2013

Esta actividad se venía gestando en la asociación desde hace ya tiempo. Por fin, una serie de factores dieron luz verde a la actividad. Principalmente la disposición del profesor y la formación de un pequeño grupo de aficionados a esta temática. Además hemos tenido la suerte de tener una intensa primavera este año. Con el inicio del mes de Abril pusimos en marcha este taller impartido por Rafa Tamajón. Buscamos una sala en el centro cívico Poniente Sur y nos reunimos durante cuatro martes consecutivos, a modo de experiencia piloto, para aprender sobre la flora de nuestro entorno.


Empezamos con las compuestas, familiarizándonos con la terminología florística, revisando lo que cada participante sabía sobre este grupo y aprendiendo a diferenciar las especies que el profesor nos había aportado. En la segunda sesión descubrimos a los tréboles, …, y asi durante cuato sesiones.

La actividad fue realmente gratificante lo que nos ha dejado muchas ganas de continuar. También Rafa nos planteó la realización de un Atlas de flora silvestre urbana en los barrios de la ciudad de Córdoba.

Ahora nuestro reto es darle continuidad al taller.