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Etiqueta: tela

QUE NO SE CUELE EL FRÍO


Otra idea, en este caso para el invierno. 
En este caso se ha aprovechado una falda “muy india” que ya no se utilizaba. Concretamente hemos seleccionado la parte del bajo que tenía unos picos muy divertidos y hemos realizado un “quita-frío” para poner debajo de la puerta de entrada a casa. 
Detalle de los picos
Es muy sencillo de hacer y lo puedes rellenar de papel de periódico, papel de bolas de plástico, restos de tejidos… Otra posibilidad es utilizar los camales de un viejo pantalón.
Detalle del colgante para poner en el pomo de la puerta.
Puede resultar práctico colocarle un colgador para poder ponerlo en el pomo de la puerta mientras no se utilice. Seguro que mis vecinos pasaran este invierno más calentitos…

OTRO MODELO DE ALFOMBRA


Esta es otra creación, en esta ocasión aprovechando el diseño de líneas de la toalla que recordaba a un pentagrama musical.

Además de la alfombra esta vez me sobró tela para poder hacer una pequeña bolsa a juego para guardar, el secador, las horquillas y complementos para el pelo, los peines… en fin lo que a cada uno le venga mejor. Los cordoncillos que utilicé para hacer las notas y las claves de sol por supuesto, también eran reciclados de anoraks, bolsas de papel, bañadores…
Se lo regalé a unos amigos músicos que estaban encantados, justo necesitaban una alfombra de baño¡¡¡.

Alfombra de baño reutilizando una toalla

Este verano haciendo limpieza me he encontrado con unas cuantas toallas
un poco viejas pero todavía útiles, se me ha ocurrido hacer una alfombra
para el baño.
Lo primero, decidir la forma y las dimensiones. En el caso que os
presento ha sido un rectángulo que ha salido al plegar la toalla en tres
y recortar un poco los bordes. Serán las capas que va a tener la
alfombra y que hacen que quede muy mullida y agradable al pisar.

Para
darle un poco más de alegría y aprovechando que tenía un montón de
cordones recuperados de diferentes prendas de vestir, decidí hacer unos
adornos inspirados en detalles que hay en el cuarto de baño donde la voy
a colocar. Cosí los cordones directamente sobre la primera capa de la
toalla.

Detalle de una esquina de la toalla, realizado con cordón azul marino  (se trata de un copépodo) y remate del borde de la toalla con retal de muchos colores.

Luego busqué entre los retales que tenía en casa uno que tuviera mucho colorido para adornar el borde de la alfombra e impedir que los trozos de la toalla se deshagan.

Hice varias tiras de unos 6 cm de ancho con la tela colorida y las fui uniendo formando una larga tira hasta completar la longitud total del borde de la futura alfombra. Cosí los bordes de la tira para que no se deshilacharan y los coloqué con ayuda de alfileres en el borde de la alfombra. Se hilbanan y se cosen a máquina.

Por último y para darle más consistencia a la alfombra le cosí unas ondas a modo de olas marinas, en medio de toda la alformbra y atravesando las tres capas de la toalla, así quedaban más unidas y le daban un toque a la composición final.

Animaos, es bastante fácil y siguiendo con la filosofía Silvico, le damos una segunda vida a la toalla usada.

Historia de un viejo vaquero

Este pantalón ha dado muchos trotes. Pasó de ser un pantalón de uso diario a pantalón de campo y con el tiempo ya no dio más de sí y empezó a hacerse agujeros. Lo retiré a un armario en espera de hacer algo con él.

Y por fin, un fin de semana, se me ocurrió hacer unas “sardinas mutantes” para guardar bolsas. Una con cada pierna del pantalón. Muy sencillas de hacer y muy resultonas, con esos ojos ¡¡ (Regalo genial para un par de amigos).

Seguía teniendo un buen trozo de pantalón, mi amiga me dio la clave: una falda. Con algunos toques de telas de color que a su vez sirvieron para enmascarar los agujeros y rozaduras, consiguieron alegrar el conjunto.

Así que ya sabes, si tienes un viejo pantalón, puedes sacarle mucho partido todavía. Además, los retales que tengas por casa también podrán tener una segunda vida en esa estupenda mini que podrás lucir como nueva. Anímate.