En cuatro pasos te enseñamos a transformar tus viejos calcetines en unos graciosos mitones para el invierno.
1- Selecciona ese calcetín gordito que te encanta pero que tiene el talón desgastado.
2 – Corta la parte del pie del calcetín.
3 – Selecciona una lana calentita y de un color que te guste y empiezas a hacer un anillo de punto de cadeneta en el borde de tu calcetín. Luego un par de vueltas de punto bajo y luego separas la parte donde meterás el dedo pulgar. Sigues dando vueltas para acabar el dedo pulgar (5-6 vueltas en total) y luego continuas el lado de la mano (10-12 vueltas).
4- Rematas el final de los hilos… y listo¡¡¡, ya tienes tus nuevos mitones calentitos para el invierno.
A partir de diferentes colores de bolsas de plástico y con unos conocimientos básicos de ganchillo se pueden realizar objetos muy bonitos.
Aquí os presentamos paso a paso, como realizar una bolsa organizadora en forma de cubo. Personalmente me gusta usar este tipo de objetos como neceseres debido a su gran resistencia y que al estar realizados en plástico no se mojan y en caso de entrar en contacto con líquidos se seca enseguida. Toda la composición está realizada a base de cadenetas, varetas (de dos y tres vueltas) y algunos calados sencillos.
Bueno el primer paso es pensar en las dimensiones y conseguir bolsas de colores variados para combinarlas. A partir de ahí se empieza por la parte de debajo que se hace a modo de espiral pero consiguiendo formar cuatro esquinas donde incluimos más puntos y los hacemos más largos (varetas de 3 vueltas). Una vez finalizado esta parte, se realizan los laterales, más sencillos pues se hacen a base de vueltas de drcha a izquierda y viceversa. Tenemos que realizar cuatro trozos de la misma anchura que el rectángulo inicial.
Cuando ya tenemos las cuatro piezas y la de abajo, podemos comenzar a unirlas por las esquinas hasta conseguir un cubo.
Detalle del remate de uno de los extremos de un nudo de unión.
En la parte de arriba, colocaremos la cremallera a lo largo de tres de los lados, el cuarto se quedara para continuar la labor y enganchar la tapa.
La tapa se realiza igual que la parte de abajo del cubo y luego se une al lado que no tiene cremallera y que habremos hecho un poco más alto (un par de vueltas de varetas sencillas). Podemos acabarlo aquí cosiendo la cremallera, o si queremos que el cubo sea un poco más alto para aumentar su capacidad podemos tejer una cadeneta de la misma longitud que la cremallera, con un par de vueltas será suficiente. Lo coseremos a la cremallera y luego colocaremos la tapa.
Podemos añadir un asa que será muy práctica para coger el cubo y que una vez tejida uniremos a la tapa superior cosiéndola con ayuda de una aguja de lana. Así completamos nuestro cubo.
Este verano haciendo limpieza me he encontrado con unas cuantas toallas
un poco viejas pero todavía útiles, se me ha ocurrido hacer una alfombra
para el baño.
Lo primero, decidir la forma y las dimensiones. En el caso que os
presento ha sido un rectángulo que ha salido al plegar la toalla en tres
y recortar un poco los bordes. Serán las capas que va a tener la
alfombra y que hacen que quede muy mullida y agradable al pisar.
Para
darle un poco más de alegría y aprovechando que tenía un montón de
cordones recuperados de diferentes prendas de vestir, decidí hacer unos
adornos inspirados en detalles que hay en el cuarto de baño donde la voy
a colocar. Cosí los cordones directamente sobre la primera capa de la
toalla.
Detalle de una esquina de la toalla, realizado con cordón azul marino (se trata de un copépodo) y remate del borde de la toalla con retal de muchos colores.
Luego busqué entre los retales que tenía en casa uno que tuviera mucho colorido para adornar el borde de la alfombra e impedir que los trozos de la toalla se deshagan.
Hice varias tiras de unos 6 cm de ancho con la tela colorida y las fui uniendo formando una larga tira hasta completar la longitud total del borde de la futura alfombra. Cosí los bordes de la tira para que no se deshilacharan y los coloqué con ayuda de alfileres en el borde de la alfombra. Se hilbanan y se cosen a máquina.
Por último y para darle más consistencia a la alfombra le cosí unas ondas a modo de olas marinas, en medio de toda la alformbra y atravesando las tres capas de la toalla, así quedaban más unidas y le daban un toque a la composición final.
Animaos, es bastante fácil y siguiendo con la filosofía Silvico, le damos una segunda vida a la toalla usada.
La chirimoya es un fruta de otoño que está muy rica y , además, ¡tiene unas semillas que dan mucho juego!
En Silvico nos pusimos manos a la obra para aprovecharlas, y ahora tenemos muchos abalorios para hacer pulseras, pendientes, llaveros… ¡lo que se te ocurra!
Los pasos a seguir son sencillos:
– Lavar bien las semillas
– Poner en agua hirviendo durante al menos media hora
– Clavar alfileres que atraviesen la semilla y dejar secar varios días
– Una vez secas, se les puede aplicar esmalte transparente para que brillen un poco, e incluso esmaltes de colores
¡Ya tenemos abalorios para nuestras creaciones!
Nosotras hemos empezado con estas pulseras de colores, pero seguro que a vosotros se os ocurren más ideas…
Estos nuevos personajes surgen tras la solicitud de un compañero. Me pidió un broche de gato y como no me dio más especificaciones realicé estos tres con retales de diferentes colores y tejidos para que pudiera elegir.
Para realizarlos me inspiré en los dibujos de una taza de té que me regalaron unas amigas. Esperamos que os gusten, igual que a mi compañero que al final se llevó los tres.
Antes de que acabe el año recordaros que este año el murciélago es protagonista. Así que hemos realizado este broche para recordarlo y para que podais inspiraros en realizar uno. Podeís encontrar más información sobre estos animalillos aquí.
En el trabajo también se pueden reutilizar algunos objetos.
Nos trajeron unas probetas de publicidad… ¿las tiramos? ¡Eso nunca! Mejor las usamos para sembrar lentejas, igual que en los experimentos del colegio.
A los pocos días, las lentejitas habían crecido tanto que tuvimos que transplantarlas a recipientes más grandes y con tierra. A modo de macetas aprovechamos los vasos de yogur, sin etiqueta y pintados.
La crisis no es excusa, ¡usa la imaginación! Se puede ir elegante sin gastar mucho dinero. Para la próxima boda, bolso hecho con anillas de latas de refrescos y ganchillo.