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Autor: AEA El Bosque Animado

La insólita inflorescencia de Arisarum


Las «flores» de la familia Araceae son sumamente llamativas -a menudo consideradas como mágicas-. Son en realidad una inflorescencia: es decir una agrupación de flores. Por tanto, esta estructura en forma de tubo -el espata- no es ni siquiera un pétalo, se trata en realidad de una bráctea soldada, a menudo vilosa y de color vinoso (esto va por : imitación a carne en descomposición) en su interior.

Arisarum simorrhinum en El Patriarca (Córdoba) : la primavera asoma.
Sobresale el espádice, difusor de olores agradables para ciertos dípteros.

Dentro del espata, se aprecia la verdadera
infloresencia compuesta por el espádice, un tubo alargado, curvado y
engrosado en su extremo. Esta parte terminal es esteril, pero en su
base encontramos por fin las flores. Estas son unisexuales : es decir
por un lado hay flores diminutas femeninas y por otro, no más grandes,
las masculinas.

Los insectos se adentran es un mundo insólito …
Se observan dos flores femeninas en la base del espádice y numerosas masculinas.

Tipología de charcas temporales mediterráneas

Aqui hablamos de una tipología de encharcamientos endorreicos, es decir no connectados con la red fluvial. Interesan casos típicos y bien definidos, entiendiendo de que existe una multitud de casos intermedios y fijandonos sobre todo en la geomorfolgía de la masa de agua. No pasa de ser una propuesta preliminar.

Casos típicos de masas de agua albergando grandes branquiópodos:

Lagunas endorreicas : masas de agua muy amplias (> 4ha). Al ser una superficie grande, el vaso puede servir para la agricultura, sobre todo si los suelos no son salinos. Es importante apuntar el uso que se da (agricola, arado).
Charcas : masas de agua «con personalidad», es decir tienen una delimitación con el ecosistema circundante. Cuando estan secas, se observa la depresión acotada. Por regla general, consideramos que cuando se localizan en campos de cultivo, no estan aradas (señalar los casos contrarios).

Charca en un pastizal permanente. No esta -o pocas veces- arada. Este caso es intermedio con el siguiente.
Encharcamientos «fondo campo» : masas de agua «sin personalidad» y normalmente arada. Aunque en años succesivos, podemos observar el relleno del mismo espacio de tereno por el agua, tampoco se observa acotamientos claros.

Otro encharcamiento de «fondo campo» (donde vicen GBs)

Charcas bebederos: excavadas para el ganado o mini-canteras abandonadas.
Su función la diferencia de las charcas y encharcamientos porque al ser
excavadas, tienen una profundidad mayor.
Charcas artificiales de extracción de arídos

Casos más curiosos pero a tener en cuenta para localizar grandes branquiópodos -por lo menos en Andalucía- :

Cunetas de carretera, en zonas llanas donde no desagua la cuneta y se acumula agua.
Bañas, excavadas por animales como jabalíes o ciervos, algunas veces agrupadas. Interesante comprobar en zonas forestales y de sierras.
Charca en sistema dunar. Se menciona aparte porque representa una de las pocas formas de charcas todavía naturales.

Charcas post-industriales – Antiguas canteras : cuando son abandonadas desde hace tiempo, pueden ser naturalizadas y de interés, especialmente cuando tienen una profundidad de agua poco importante. En el caso contrario, se forman humedales permanentes que suelen ser además poblados de peces exóticos.
Aljibe de inudación temporal. En ciertas condiciones, las albercas pueden llegar a ser un hábitat favorable. (Aljub del Mas de Jepet en Lérida, Cataluña. Foto: Jordi Sala)
Marmítas en rocas. Un caso muy especial sería las tumbas antiguas excavadas en roca (Foto: Manuel Martín-Vivaldi)
Paso de rueda de coche en pista : de dondé se ha descrito recientemente una especie nueva para la ciencia en Portugal.

necesita FOTO: Humedales permanentes salados como las salinas donde viven las Artemia

Turlach, un tipo de laguna kárstica temporal muy peculiar que se inunda a través del nivel freático y no directamente por las aguas de lluvia (laguna temporal de Espolla, Gerona, Cataluña. Foto Jordi Sala).

Casos que no interesan para grandes branquíopodos :

Balsas de riego, especialmente las modernas. Son potencialmente PELIGROSAS de muestrear… y peor todavía : no albergan grandes branquíopodos (estudio reciente en Andalucía)
Llanuras de inundación de los ríos.

Charcas conectadas a la red fluvial.

Sin charca no hay paraiso

Nueva temporada buscando a los protagonistas más esquivos del humedal…

un encharcamiento que no parece gran cosa … pero lleno de branquiópodos.

El pasado 25 de enero, quedamos en la finca pública «Dehesa Atalaya», en Coria del Río, para visitar de mano de Juan Matutano una localidad con charcas por doquier… no, mucho mejor dicho que esto: el autentíco paraiso de las charcas temporales.

Si es que todavía no se conoce el número de charcas presentes en estos 460 ha de terreno (las más grandes, sí)… Se trata de muy pequeñas graveras excavadas para extraer arídos, hoy día bastante naturalizadas. El suelo duro e impermeable permite la formación de las charcas.

Por desespero de los asistentes, los Triops eran todavía muy pequeñitos. Pero ahi estan.

También impresiona la presencia de un acebuchal tan bien conservado en las afueras de Sevilla y bordando con Doñana.

El Ayto. conoce la importancia de esos humedales porque han vallado al ganado su acceso, por lo visto para preservar poblaciones del helecho Marsilea. No osbtante, no se sabe prácticamente nada de sus invertebrados acuáticos, y en particular de sus branquiópodos.

Pues el primer mangueo nos trajo varios individuos de Branchippus schafferi, y el segundo de Tanymastix stagnalis. Y al tercero, salieron pequeños individuos de Triops. Seguimos, recolectando ingentes cantidades de crustáceos, menos en una de las lagunas (curiosamente, la más profunda).

«Branquimakis» después del acción

Aunque fue una visita relampago, podemos ya concluir que este espacio tiene una importancia a nivel ibérico para la conservación de los Grandes Branquiópodos, por el importante número de masas de agua colonizadas por estos crustáceos… empieza bien la temporada. 

Agradecimiento al ayto de Coría del Río para dejarnos el paso.

QUE NO SE CUELE EL FRÍO


Otra idea, en este caso para el invierno. 
En este caso se ha aprovechado una falda “muy india” que ya no se utilizaba. Concretamente hemos seleccionado la parte del bajo que tenía unos picos muy divertidos y hemos realizado un “quita-frío” para poner debajo de la puerta de entrada a casa. 
Detalle de los picos
Es muy sencillo de hacer y lo puedes rellenar de papel de periódico, papel de bolas de plástico, restos de tejidos… Otra posibilidad es utilizar los camales de un viejo pantalón.
Detalle del colgante para poner en el pomo de la puerta.
Puede resultar práctico colocarle un colgador para poder ponerlo en el pomo de la puerta mientras no se utilice. Seguro que mis vecinos pasaran este invierno más calentitos…

OTRO MODELO DE ALFOMBRA


Esta es otra creación, en esta ocasión aprovechando el diseño de líneas de la toalla que recordaba a un pentagrama musical.

Además de la alfombra esta vez me sobró tela para poder hacer una pequeña bolsa a juego para guardar, el secador, las horquillas y complementos para el pelo, los peines… en fin lo que a cada uno le venga mejor. Los cordoncillos que utilicé para hacer las notas y las claves de sol por supuesto, también eran reciclados de anoraks, bolsas de papel, bañadores…
Se lo regalé a unos amigos músicos que estaban encantados, justo necesitaban una alfombra de baño¡¡¡.

MI FAMILIA Y OTROS ANIMALES


Título: MI FAMILIA Y OTROS ANIMALES
Autor: Gerald Durrell
Año: 1956
Editorial: Alianza editorial
ISBN: 84-206-3335-6

¿Te ha gustado este libro? Sí, mucho, ¿qué destacarías?: Para mí, que vivo mirando al Cantábrico, la imagen del Mediterráneo será para siempre la que vi y olí en este libro de manos de un inglés.

Algunos consejos, cosas interesantes de este libro: Si tú ya tienes tú Mediterráneo no importa, te vas a reír y vas a disfrutar a poco que te vayan los bichos –incluyéndonos- y sus maneras.

Frase conclusión: Para haceros una idea del libro qué mejor que su prólogo, escrito por su hermano Larry, el del cuarteto de Alejandría:

El autor ha logrado el prodigio de reencarnarse en el naturalista de doce años que era entonces, describiendo con humor tan chispeante como cáustico los disparates y las peripecias de la familia DURRELL durante sus años de estancia en la más encantadora de las islas: Corfú. Pero si nuestra madre desempeña en el relato el papel de honor, es a mí a quien ha correspondido el más detestable: mi desprecio hacia la ciencia y la irritación con que acojo todos los esfuerzos del joven genio constituyen el lado sombrío del cuadro. ¿Era yo así de desagradable a los veinte años? Probablemente sí. (Era la época en que escribía The Black Book.) Pero, ¡con cuánta habilidad ha sabido el autor reconstruir la polaridad de sus sentimientos en aquella tierna edad suya! Podemos afirmar que ha enriquecido la literatura con el más raro presente: un libro verdaderamente cómico.
Una observación nos queda por hacer sobre la poesía de esta obra: su descripción de la isla de Corfú tal como era en aquella época es un modelo de agudeza en la observación y fidelidad en la composición.  Para quien conozca Grecia, lo más notable es que el autor (a los doce años) la haya visto como realmente es, no a través de la bruma de su pasado arqueológico. La Grecia antigua no existe para él: por eso el decorado que evoca tiene tanta lozanía.
Nos promete para más adelante una segunda parte que pondría al descubierto, bajo un prisma todavía más burlón, la estupidez y futilidad de la existencia de los adultos, comparada con esa vida más rica y plena que es posible vivir junto a la culebra, el ciempiés y la pulga. Si es capaz de lograr otra obra maestra de humor, alegría y poesía, todos habremos ganado con ello. LAWRENCE DURREL

Lectora animada: Amaia