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Etiqueta: Los Otros Bichejos

Mariposas de Andalucía: ¡duran mucho más de un año!

El pasado 11 de diciembre, Rafael Obregón, nuestro  «profesor» de talleres sobre mariposas en Sierra Morena y compañero, ha presentado su tesís doctoral en Rabanales.

El resultado más sorprendente para mi fue el maravilloso descubrimiento de que el adulto del «Cardenillo» (Tomares ballus) no tiene que emerger estrictamente el año
siguiente a la formación de su crisálida (el nombre de la pupa para las mariposas; es el estadio en cual se realiza la transformación de la larva en adulto) como se pensaba hasta ahora.

Es decir, el ciclo puede ser mucho más largo que el anual -que sería el más «típico» entro los insectos-. No pocos pequeños vertebrados (algunas aves o  mamíferos)
viven mucho menos tiempo…

¿Y, porqué?

La mariposa Tomares ballus, especie protagonista
¡Tras seis años!, las mariposas adultas
siguen emergiendo de crisalidas formadas en la primavera 2008…
Factores que actuan sobre la supervivencia de la mariposa

Enhorabuena Rafa.

Ilustraciones: Sara Mañas Lezameta.

El grillo más elegante de España

Entre los muchos bichos «raros» (=excéntricos) que pueblan la península ibérica, hay uno que destaca por su estilo digno de las pasarelas de moda masculina: hablamos del grillo de casco. Uno tiene que verlo para creerse que un insecto de hábito nocturno necesita arroparse con una visera para salir de paseo en búsqueda del alma gemela (resulta que estos grillos no estridulan y tienen que usar otras artimañas para atraer las hembras).

El caso es que recientemente se publico un artículo sobre el género Sciobia («los grillos de casco»), que cuenta con 4 especies en nuestro país. Además recientemente, me encontré con dos de ellas en las sierras de Segura y otro compañero con otra rara en Algeciras. Lo que permite aportar una iconografía «en vivo» de interés.

El espectacular macho de Sciobia lusitanica, la especie más común en la península ibérica. Un detalle de interés es la forma de la antena, algo sinuosa en su base, muy bien reflejada en la foto (Foto: J.R. Correas).
Una ninfa (parecida a la hembra adulta), bastante menos conspicua: la visera es muy corta y los elítros (o tegmina) breves (Foto: R. Obregón).

Se puede consultar la clave de identificación para ambos sexos en Barranco, P. & A. Aguirre (2013) Aportaciones al género Sciobia Burmeister, 1838 en la península Ibérica (Orthoptera, Gryllidae). Boletín de la Sociedad Entomológica Aragonesa, 52: 165-172.

El macho de S. lusitanica se caracteriza por tener los elítros relativamente cortos (tanto como el pronoto = la segunda «parte» del insecto detrás de la cabeza, algo cuadrada en la foto) y sin nervación trasversal patente. Y de forma sorprendente, la cabeza esta provista de dos proyecciones (=dientes) laterales. [FOTO]. La visera es alargada y poco ancha. [FOTO].

Otra especie es la S. boscai, bastante rara (quizás una decena de especímenes en el Museo Nacional de Ciencias Naturales), cuya distribución parece centrarse alrededor del macizo prébético y centro de España, y muy próxima a S. lusitanica. Se diferencia por carecer de las proyecciones de la cabeza y tener una visera bastante ancha. La encontré de nuevo en la sierra de Las Villas (Jaén) en el mes de junio en un hábitat muy árido con abundante ganadería. Tres individuos escondidos bajo piedra.

Sciobia boscai, macho. La visera es muy ancha (Foto: R. Obregón)

La cabeza carece de proyección cefálica -aunque siempre es difícil apreciar la ausencia de un carácter en un espécimen…- (Foto: R. Obregón)
La hembra (Foto: R. Obregón)

Las otras dos especies se caracterizan por tener el macho una tegminas más largas y con nervación trasversal, más parecida a la de un grillo campestre (probablemente estridulan). Se localizan ambas en la provincia de Cádiz. También excesivamente raras. A través de un foro, conocimos el interesantísimo hallazgo de David Barros.
Sciobia calendrium es posiblemente la especie más espectacular con su gorro de amplias proporciones y color rojizo.

Sciobia calendrium, macho (Foto: David Barrios)

el mismo individuo, notar la forma de la antena, diferente de las dos especies anteriores
 

Queda por confirmar la presencia de la cuarta especie, Sciobia natalia, en la península ibérica (presente en Marruecos). Solo se conoce una captura de hace unos 100 años de una pareja depositada en el MNCN. La visera del macho es más corta y negra.

Que sirva esta entrada para que los numerosos naturalistas y ornitólogos  que viajan al Estrecho se fijen en grillos (¡hay que levantar piedras o dar un paseo nocturno!) y hagan sus correspondientes fotos.

Estamos a la espera de actualizar la entrada…
(Florent Prunier)


Abejas carpinteras (Xilocopa spp)

Abejas de gran tamaño, que recuerdan a los abejorros y llaman la atención por su color brillante y metalizado negro-azulado. A diferencia de las abejas, éstas no son insectos sociales y no forman panales. Su nombre viene de su hábito por taladrar la madera formando túneles donde depositar los huevos y criar a sus larvas. Prefieren maderas resecas que fueron deterioradas por la humedad en techos y aleros, en ramas secas de árboles y en las cañas utilizadas como soporte en los cultivos de tomates y otros.

Abeja capintera Xylocopa sp (Foto: J.M. Moreno )

Los adultos llegan a medir entre 12-25 mm. Las hembras son más brillantes que los machos y sólo ellas poseen aguijón pero no lo usan practicamente nunca. Son los machos los que revolotean con un potente zumbido sobre nuestros cabezas pues son territoriales y defienden su espacio cuando pasamos cerca, pero son inofensivos por carecer de aguijón. Es una especie florícola, que se alimenta de polen y nectar, por eso en ocasiones las vemos reboloteando ruidosamente por nuestras terrazas y azoteas, especialmente durante la primavera. Su brillante color las hace inconfundibles.

Al final del túnel…

Mientas observaba una vieja encina en un estado de conservación bastante mediocre, un ruido atrajo mi atención. Al principio pensaba que era el roce de alguna rama con el suave viento que aún soplaba a las 11:30 del 29 de junio de 2012 en el norte de la provincia de Córdoba.

Entonces mi compañera lo vio, asomado al final del túnel la cabeza enorme de una larva saproxilófaga, probablemente y dado su enorme tamaño, de un Cerambyx . Nos quedamos absortas observando a esa masa redondeada, blanquecina y de movimientos suaves…Estaba mordiendo la madera. Nos sorprendió que permaneciera a plena luz del día y tan expuesta a posibles depredadores, entonces nos dimos cuenta de que no comía la madera, con sus potentes mandíbulas, arrancaba pequeños trozos que escupía de forma descarada hacia el exterior del túnel. Empezamos a hacer conjeturas, sobre lo que realmente estaba haciendo este animal.

Efectivamente, se trataba de un Cerambyx sp. , popularmente conocido como Gran capricornio. Este gran coleóptero habitual de las encinas y alcornoques agranda las salidas de los tuneles antes de pupar para de este modo facilitar la salida del adulto. Tras 3-4 años de estado larvario, el adulto suele emerger durante el principio del verano, a lo largo del mes de junio.

Los coleópteros llamados en general Cerambyx son unos escarabajos de gran tamaño (hasta más de 5 cm de longitud, sin contar sus largas antenas, por más de 1 cm de anchura.), muy frecuentes y conocidos en nuestros montes de encinas y alcornoques, y cuyas larvas se alimentan de la madera de estos árboles.

Existen varias especies que atacan al alcornoque, siendo las más frecuentes en Extremadura las del mismo género Cerambyx. El color del adulto es marrón oscuro, aclarándose hacia el extremo posterior. La hembra es un poco mayor que el macho, y se distingue fácilmente por la longitud de sus antenas, menor que la del cuerpo, mientras que en el macho son más largas; en ambos casos poseen 10 artejos. En la boca presenta unas fuertes mandíbulas, así como uñas en las patas, que le ayudan a trepar y a sostenerse sobre la corteza de los árboles.

Las larvas de este insecto son blancas o algo amarillentas, y de tamaño enorme (hasta 9 cm de longitud), superando en el momento de máximo desarrollo el tamaño de los insectos adultos o imagos. Su forma es cilíndrica, estrechándose hacia los extremos. Tiene segmentos corporales muy marcados y una cabeza con placa córnea negra y también con mandíbulas fuertes y aserradas. La pupa es grande y de color que se va oscureciendo progresivamente. Algunos autores dan como la especie más frecuente en Extremadura a Cerambyx welensii, siendo C. cerdo mucho más rara, aunque este punto está todavía por confirmar. La primera se caracteriza, entre otros aspectos, por su abdomen con lados bastante paralelos, mientras que en C. cerdo es más cónico.
Para más información sobre estos coleópteros