Desde la primera vez que los vi en la costa malagueña hace ya varios años (2010), me fascinaron. Ese blanco impoluto, la forma de su cabeza y pico, adaptados perfectamente a soportar la presión que ejerce el agua cuando se lanzan en picado hacia el mar. Esa finura y elegancia de vuelo… esos vuelos migratorios en perfecta formación, a ras de mar…
En 2012 fuimos a visitar una colonia en Bretaña. Fue otro espectáculo que impregnó mi retina para siempre, Juntos pero no revueltos , miles de alcatraces se encargaban de su nido, algunos seguían en cortejo, los más avanzados ya tenían a sus pollos.
Todo esto no me dejó indiferente y un proyecto creativo vino a mi cabeza. Tras los últimos avistamientos realizados desde el faro de Calaburra durante el censo de la RAM de febrero de este año 2015, el proyecto se ha vuelto a poner en pie en mi cabecita y salir de su celda del tiempo. A ver si ahora lo consigo¡¡¡ os iré contando….