Aprendimos sobre sus características más destacables: el gran tamaño, su fina piel, los momentos de recogida…Y sobre la importancia de conservar estas variedades locales que se han ido adaptando poco a poco al clima y terrenos de esta zona de la Serranía de Ronda.
Tras la charla fuimos a ver la huerta de Antonio donde se recolectaron algunos tomates maduros y se mostró la técnica de obtención de semillas para su conservación y posterior siembra.
La plantación no estaba tutorizada y de esta forma facilitaba el mantenimiento de la humedad. Los frutos había que buscarlos debajo de toda la maraña de hojas.