Censo de alisos ibéricos en el Campo de Gibraltar y el Valle del Genal

Entre marzo y abril de 2026, el equipo del Proyecto ANDALISEDAS recorrió más de 1200 kilómetros por las provincias de Cádiz y Málaga con un objetivo claro: localizar, georreferenciar y caracterizar los alisos ibéricos (Alnus lusitanica) en las cuencas de los ríos Genal, Guadiaro, Hozgarganta, Guadarranque y otros cursos de agua del Campo de Gibraltar.

Introducción: ¿Por qué medir árboles?
¿Por qué tanto esfuerzo? Porque el aliso no es un árbol cualquiera. Es la especie clave que estructura el hábitat prioritario 91E0 (alisares mediterráneos), un ecosistema protegido por la Directiva Hábitats de la Unión Europea. Y según nuestras observaciones y el informe de G3 Guides (2024), este hábitat se está hundiendo en Sierra Morena. Necesitábamos saber cuál era la situación en nuestras cuencas del sur.
Lo que descubrimos es, a la vez, esperanzador y alarmante.
Metodología empleada: Se muestrearon más de 30 localidades con alisedas incluidas en la red Natura 2000, aplicando protocolos estandarizados:
- Censo de alisos: georreferenciación, medición del diámetro a la altura del pecho (DAP), estado fitosanitario y variables de estrés hídrico (N=17).
- Índice QBR (Munné et al., 1998): evaluación de la calidad del bosque de ribera en cuatro tramos de 100 metros por punto.

Resultados generales
Lo primero que llama la atención es la enorme disparidad entre los tramos estudiados. No todas las alisedas son iguales.
Las alisedas mejor conservadas (QBR 85-95)
Encontramos cuatro puntos con un QBR superior a 90, es decir, bosques de ribera en estado «excelente» o «muy bueno»:
| Localidad | Río / Arroyo | Alisos censados | QBR |
|---|---|---|---|
| Fuente de la Garganta del Enemigo | Cabecera | 37 en 35 m | 95 |
| Garganta de Ortela | Ortela | 34 en 50 m | 95 |
| Confluencia Hozgarganta – Pasada Blanca | Hozgarganta | 45 en 180 m | 95 |
| Humedal del Cerro del Águila | Humedal | 67 en 230 m | 90 |
Estos puntos son auténticos refugios de biodiversidad. El aliso forma galerías cerradas, sus raíces se hunden en aguas claras y corrientes, y la vegetación acompañante (fresnos, sauces, helechos) es diversa y autóctona.
Mención especial merece el humedal del Cerro del Águila, una pequeña depresión inundada rodeada de alcornoques, donde encontramos una densidad sorprendente de alisos en un contexto poco habitual para la especie.

Estado sanitario de las alisedas estudiadas: 341 árboles en buen estado, pero 105 ya muertos
El análisis del estado fitosanitario de los 753 alisos censados (total de individuos evaluados) revela una situación contrastada pero preocupante:
| Estado sanitario | Número de individuos | Porcentaje |
|---|---|---|
| Óptimo | 341 | 45,3 % |
| Moderado | 265 | 35,2 % |
| Muerto | 105 | 13,9 % |
| Crítico | 42 | 5,6 % |
Casi uno de cada cinco alisos (19,5 %) está muerto o en estado crítico. Es una proporción alarmante para una especie clave del hábitat prioritario 91E0.
Esto significa que, entre los árboles aún vivos, cerca de un tercio presenta un estado moderado o crítico, signo de estrés prolongado (sequía, falta de agua, presión de especies invasoras). En cambio, los 341 ejemplares en estado óptimo demuestran que la especie puede prosperar cuando se dan las condiciones adecuadas: agua permanente, sombra suficiente y ausencia de perturbaciones mayores.
Estas cifras son una señal de alarma: sin una acción rápida, el declive acelerado es inevitable.

El río Genal: resultados contrastados
El río Genal, objeto central de nuestro proyecto, arrojó resultados dispares. Por un lado, se geolocalizaron 172 alisos en 28 kilómetros de recorrido, lo que confirma que la especie no ha desaparecido de la cuenca. Es una noticia alentadora: el Genal aún alberga una población viable, aunque fragmentada.
Por otro lado, la densidad media es muy baja: solo 0,61 alisos por cada 100 metros. La gran mayoría de los árboles se concentra en el tramo que va desde Los Pepes hasta el puente de Gaucín, donde crecen casi siempre de forma aislada, sin formar una verdadera ribera continua. El hábitat de aliseda, como tal, no está realmente constituido en la mayor parte del curso.
Muchos ejemplares presentan porte arbustivo con múltiples rebrotes, señal de que han sido dañados repetidamente por crecidas violentas o por la acción humana. La dinámica de regeneración natural sigue siendo muy frágil.
En resumen, el Genal conserva un núcleo de población valioso pero estructuralmente degradado, que requiere una intervención rápida para restaurar la continuidad y la funcionalidad de su bosque de ribera.
Especies exóticas invasoras: la otra amenaza
Allí donde desaparece el aliso, plantas invasoras como el eucalipto (Eucalyptus camaldulensis) y la caña común (Arundo donax) ocupan su lugar.
- En la Garganta del Capitán, la caña común ha colonizado por completo las orillas, formando masas monoespecíficas impenetrables.
- En el arroyo Marchenilla (Cortijo), el eucalipto ha reemplazado totalmente a la aliseda.
- En el río Guadalmesí, los alisos muestran signos de estrés severo mientras los eucaliptos ganan terreno.
Estas especies no solo compiten por el agua y la luz: alteran la química del suelo, dificultan la regeneración de la vegetación autóctona y aumentan el riesgo de incendios.

¿Qué nos dicen los alisos sobre el cambio climático?
Uno de los objetivos del proyecto era medir variables de estrés hídrico: distancia desde la base del árbol hasta la lámina de agua, presencia de grietas de desecación en el suelo y porcentaje de raíces sumergidas.
Los resultados son preocupantes:
- En el río Guadalmesí, muchos alisos presentan ápices secos y ramas muertas, signos de estrés fisiológico prolongado.
- En el arroyo de la Madre Vieja, aguas arriba de un embalse, la lámina de agua se encuentra muy alejada de la base de los árboles.
- En el Genal, varios alisos tienen más del 75 % de sus raíces fuera del agua, lo que limita su capacidad de absorción.
Las sequías prolongadas, como las de 2022-2023 (que secaron por completo el río Guadalora en Córdoba), son el principal factor de mortalidad. Y con el cambio climático, estos episodios serán más frecuentes e intensos.

Conclusión: el tiempo apremia, pero la esperanza se mantiene
Los resultados de ANDALISEDAS 2026 son claros: los alisares mediterráneos están retrocediendo. Pero también hemos identificado refugios de excelente calidad (Fuente del Enemigo, Ortela, Cerro del Águila) que pueden servir como reservorios para la recuperación. Actuando ahora, aún podemos salvar lo que queda.
El Proyecto ANDALISEDAS no se detiene aquí. Seguiremos midiendo, plantando, sensibilizando y movilizando a la sociedad. Porque un río sin alisos es un río sin sombra, sin refugio para los peces, sin raíces que retengan las orillas, sin libélulas que vuelen sobre el agua.
Un aliso no es solo un árbol. Es todo un ecosistema.
El equipo de campo estuvo compuesto por las biólogas Clara Coulbrant y Raphaël Mattioni, bajo la dirección de Florent Prunier.




